Lo mató. Ahora la adrenalina le rehuía del cuerpo como arena de reloj, mientras los recuerdos del crimen relampagueaban en su mente tormentosa y angustiada.
Había clavado el cuchillo hasta que los gritos pararon; hasta que aquella respiración cesó; hasta que el rostro que él siempre pensó era tan distinto del suyo, quedó sin vida.
Lo había planeado desde el día del funeral de su padre. Aunque nunca llegó a pensar en cada detalle, estaba seguro de que quería matarlo, asesinarlo sin dejar vínculo entre ellos, y todo, antes de la lectura del testamento.
Él siempre había sido el malvado. Su padre lo sabía e hizo todo lo que pudo para dividir justamente su riqueza acumulada, entre sus hijos gemelos.
CGA260324 – Sobre este relato corto de amnesia y crimen.
Este relato forma parte de la colección de cuentos de suspenso del sitio, donde lo inquietante surge no solo de los hechos, sino de la mente de los personajes. A través de una historia de crimen y memoria, el texto explora la identidad, la culpa y la fragilidad de la percepción, manteniendo una tensión constante que acompaña al lector hasta el final.
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