El mejor cliente
Desde la primera vez que lo atendió le pareció despreciable. Un intento fallido de clase alta, lleno de ignorante y arrogante. Pidió la torta de empanizado de manera casi cruel, déspota. Le recordó más bien al odio que Hitler sentía por los impuros, tras ese bigote ridículo que compartían. Pero no podía darse el lujo … Leer más