Colocando la lona

Se había quedado solo bajo la fina llovizna para remontar pacas de cartón sobre el camión. Trepó a la más alta para extender una lona, pero su bota resbaló, y sus piernas le pasaron por encima. Al levantarse del asfalto la cabeza le dolía. La luz borrosa le indicó el arreciar de la lluvia. Se apresuró a terminar. Salió del patio, condujo a la bodega, estacionó frente al portón cerrado y se retiró a su casa para descansar.

Despertó de inmejorable ánimo, notando con agrado la ausencia del dolor de rodilla que le había molestado por días. Tomó las llaves y salió hacia su trabajo. Cuando llegó, el camión no estaba, y un lazo negro colgaba en la puerta.

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CGA251201 – Sobre este cuento de suspenso
Este relato forma parte de la colección de cuentos de suspenso que exploran lo inesperado dentro de lo cotidiano. A través de una secuencia aparentemente simple, la historia introduce una ruptura sutil en la realidad que transforma por completo la interpretación de los hechos.

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