Mis opciones eran tan limitadas y tenía tanto trabajo, que renté el penúltimo piso del único edificio en la ciudad tan pronto aceptaron mi presupuesto.
Inicialmente me sorprendió el agujero del techo, aunque quedaba al menos a dos pasos de la cama. Resultaba obvio que aquella escotilla a media habitación, no era más que un desventurado acceso de servicio, aprovechado como tragaluz.
Durante el día mantenía iluminada la pieza y por las noches dejaba ver las estrellas. Siguiendo las advertencias de la casera, organicé mi estancia de tal manera que nada quedase debajo de él, pues “en el raro caso de lluvia tiende a gotear”.
Pero vaya sorpresa me llevé al terminar mi visita cuando le subí las llaves al departamento donde ella vivía, y descubrí que, donde ciertamente debía estar el agujero, se extendía la alfombra de su sala.
CGA260601 – La habitación del penúltimo piso
En Habitación del penúltimo piso, un cuento de misterio urbano, un detalle cotidiano se transforma en el eje de la incertidumbre. El agujero en el techo deja de ser un simple elemento arquitectónico y, como en una escotilla y tragaluz narración, conduce con discreción hacia un final inesperado que invita al lector a reinterpretar cada escena desde una nueva perspectiva.
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Esta obra pertenece a la categoría: Tiempo y realidades alternas