Bombero

Había sido un gran día. Bueno, quizá no tanto para el infeliz de la gasolinera en la que sofocamos el incendio. El combustible se había derramado mientras el imbécil fumaba esperando a llenar su tanque.

Todos me felicitaron por mi audacia y valentía; hasta mi capitán me había dado unas palmadas en la espalda.

Siempre he sido un hombre de acción, de movimiento. Me fastidian las contemplaciones; pero la noche me había preparado la contemplación de mi carencia, cuando fueron mis propios compañeros los que acudieron a apagar el incendio en la lavandería a la que llevé mi uniforme. A un lado de la máquina quemada, aún se distinguía el letrero que indicaba no introducir prendas manchadas con líquidos inflamables.

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CGA260209 – Sobre este relato
Este relato de ironía y consecuencias explora cómo un momento de descuido puede derivar en un accidente inesperado. A través de una narrativa breve, la historia aborda la responsabilidad y la culpa desde una perspectiva donde la acción y sus efectos terminan por alcanzarse inevitablemente.

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