Abandonados
Fuimos abandonados apenas cruzamos la frontera. Éramos diez. No teníamos idea de en dónde nos encontrábamos. Sedientos, asustados, caminamos ocho kilómetros hasta el primer pueblo. Recordé el rostro de mi madre, le destruyó ver partir a su único hijo huyendo del hogar que ella y papá construyeron. De los otros nueve, no conocía a ninguno. … Leer más