¿Qué pasaría si las palomas se organizaran secretamente?
Alrededor del banco del parque en el que estaba sentado pisando unas tostadas de maíz, las palomas comenzaron a arremolinarse militarmente. Parecían contentas de no tener que partirlas a picotazos, y las devoraban mientras avisaban a otras, del festín bajo mis pisadas.